viernes, 26 de junio de 2009

1958-2009

Ayer fue un día raro. Un día de esos en mi ofi en los que redescubro porqué me gusta trabajar en un periódico. Fue agridulce, porque al mismo tiempo el tema se trataba de la muerte de uno de mis más grandes ídolos. La portada de ayer la guardo como uno de mis mejores trabajos (en equipo con Pacasso, Adri y Fabi, mil gracias!), y como esas cosas que haces con un cariño muy especial.

Hoy una amiga me pidió que escribiera un texto leve sobre Michael Jackson para un blog de música que tiene. Les dejo el texto y la portada.

El problema es que ya no se crean iconos como antes. La nostalgia de una pérdida como la de ayer, queda ajena a juicios morales. El problema es que antes los grandes iconos eran considerados por su aportación y trayectoria mientras que hoy en día las “superestrellas” se hacen en parte de lo que musicalmente puedan ofrecer, y en parte, de los escándalos de los que se puedan hacer. La nostalgia de una pérdida como la de ayer, es porque representa el fin de una era en la que los grandes iconos nacían, proponían y perduraban, a veces a pesar de ser personas comunes y corrientes.

Hablamos de alguien que probablemente sea de las últimas grandes figuras de la cultura pop, alguien que antes de tener 8 años experimentaba con guitarras y con bongoes, que tiene en su haber el récord del disco más vendido de la historia (thriller), alguien que igual mezclaba funk con hard rock, y nos regaló en beat it el solo de guitarra más pegajoso que haya escuchado.
Además, daba conciertos como hoy ya no se hacen, bailaba como él solo sabia hacerlo, filmaba los videos de sus canciones a modo de cortometrajes con directores como Scorsese. Inventó el hilo negro, cosa que pensamos que hoy en día ya nadie se puede hacer.

Mucha gente se cuestiona porque tanta conmoción por alguien del quien no hay que olvidar tenia muchos defectos humanos. La respuesta es: Porque ayer, para el mundo, no se murió el ser humano, murió una etapa que de una u otra forma marcó lo que hoy se hace actualmente en la escena musical. Dificilmente con la rapidez en la que hoy día vivimos, volvamos a ver emerger otro suceso de ésta índole. 1958-2009.


lunes, 22 de junio de 2009

Mi Karl y mi Ellie.

Pues con la noticia de que el Rey Conejo ya me quiere otra vez. Ya me habla bonito y volvió a ser buena persona, como antes. Y como ya nos llevamos bien, pues lo invité al cine. Fuimos a ver UP... y cómo explicarlo. El Rey se la pasó increíble, pero a mi me pasó algo muy extraño.

Yo soy llorona normal en las películas, como toda chica. Echo una que otra lágrima y listo, pero en UP me pasó algo nuevo. No se las voy a contar porque deben verla (es una maravilla), pero al parecer le funcionó a Pixar independizarse, pues el mensaje no es el típico de las pelis animadas tipo Disney. A grandes rasgos habla de un viejito que lucha por cumplirle el deseo de toda la vida a su esposa, mientras al mismo tiempo se replantea a él mismo cuando se queda viudo. Al final el mensaje es tan fuerte y claro, pero al mismo tiempo simple, que no pude parar de llorar de lo bonita que está. Llegué a mi casa que está a escazos diez minutos del cine, todavía llorando, pensando que Karl (el viejito) fue muy afortunado al darse cuenta que no necesitas grandes objetos o aventuras si al lado tienes a alguien en complicidad contigo que comparta todas tus loqueras. Buen mensaje justo ahora que no creo en esas cosas.

Ayer fue el día del padre. No le voy a escribir nada al Arqui (mi papá), porque el primer post que escribí para éste blog fue íntegramente dedicado a él, y digo... creo que le dije todo ahí. Lo que sí es que al otro día a primera hora le hablé y le recomendé la película. ¿Porqué? Pues porque cuando El Arqui lleve a mi mamá a a verla van a entender porqué me conmovió tanto. Ellos son mi para mí mi ejemplo perfecto de Karl y Ellie, pues ahorita después de dejarnos a mi hermana y a mi, vuelven a vivir ellos dos sólos, y replanteándose como "novios" otra vez. De por sí llegar hasta allá no está fácil (tantos años) ahora aprender a estar los dos solos, pues supongo que menos. Y tienen sus diferencias, mi papá es muy necio y mi mamá aferrada, entonces explotan a cada rato. Pero de eso se trata su perfección, de saborear lo fácil y lo difícil, y de quererse de un modo que ya poca gente entiende. Asi que como a mi Sr. Papá le gusta celebrar el día del Padre, de la Madre, de la silla reclinable y del algodón de azúcar, entre otras festividades, para que no diga que no le regalé nada, le regalo la siguiente oración: Papá, a Diferencia de Karl, tu tienes una Ellie grande, y dos mini Ellies más, que aunque estemos lejos, los queremos muchísimo. Ojalá pudiera agarrar mil globos e irme volando a Carmen cada vez que los extraño, que es casi diario.

El Rey Conejo en cambio, tiene otros planes. Él quiere aprender a surfear, asi que cuando salimos del cine me pidió que le consiguiera sus globos ya que él sí tiene el tiempo para viajar, e irse volando a la playa... a ver con que chistesito nos sale... Les dejo la foto de su despegue...




martes, 9 de junio de 2009

Y al final, luz.

¿Y si mejor me quedo aquí, parada, sin moverme, evitando la dolorosa punzada de las astillas que se asoman entre tantas ramas? ¿Y si lloro, y me deshago en autocompasión, llena de lástima por no entender cómo llegué hasta aquí, y peor, no saber cómo salir?. Mediocre decisión. Fácil respuesta. Pero quedarse con lo fácil no hace sino quitarle valor al mérito alcanzado cuando uno supera adversidades. Me sabe pobre.

Lo pienso mejor, levanto la cara. Y de repente, idea. Si frente a mí en el paisaje sólo veo café oscuro con tonos de naturaleza muerta apuntándome con sus filosas armas, arriba de mí alcanzo a ver las nubes, el cielo, el infinito. Pienso que ese mismo cielo cobija toda área caminable y no sólo el pequeño y amenazador pedazo de tierra en el que cobardemente me refugié, por temor o por comodidad. Y es justo esa enorme tela azul claro intermitente, la que me invita a replantearme mis ambiciones, a pensar que quedarme aquí denotaría muy poco criterio de mi parte... es la que me lleva a retarme.

Sí, seguramente va a doler. Sí, seguramente tropezaré más de una vez, habrá heridas más infectadas que otras, habrá cansancio, hastío, situaciones más complicadas que me haran recordar que mi decisión por salir de la enramada no era mas que un juego de niños. Pero más infantil de mi parte haber pensado que siempre caminaría por la vereda verde y soleada. Y todavía más absurdo creer que puedo llegar a ser el ser humano que quiero ser, sin pasar por éstas encrucijadas. Me convenzo a mí misma. Ahora no lo dudo, ahora quiero sentirlo, quiero cruzar.

Doy el primer paso. De todas las direcciones posibles, hacia adelante me parece correcto. Seguiré el instinto. Por un instante pienso en atravesar corriendo, pero me doy cuenta que con eso, en vez de aminorar el dolor, me desgarraría con esas puntas afiladas la piel mientras se me fueran clavando, y eso podría ser aún más mortífero. Voy a ir lento, voy a ir aprendiendo con cada espina enterrada cómo manejar éste camino. Otro paso, el primer sablazo en mi pierna. Un paso más, otra punta más... y otro paso.. y otra punta... Y más pasos.

Después de un tiempo, veo hacia atrás. Ya he caminado bastante, y en retrospectiva, mi indecisión era más miedo que dolor. Empiezo a avistar reflejos de sol no tan lejos, a reconocer campo libre de nuevo. No falta mucho, seguiré caminando hacia allá, ya vi que voy bien. Ir avanzando sin tantas sombras debe ser mejor, definitivo. Otros pocos pasos más, y después, luz.

martes, 2 de junio de 2009

Manual de advertencia para conocerme.

Que por cierto, es necesario que lo utilicen si planean acercarse, porque si no van a caer en los típicos errores de etiquetamiento social, y se necesita serenidad y paciencia para comprenderme. Y es que a veces, hasta yo misma me daría un sape. 5 contras y 5 pros, para su fácil manejo:

Odio:

1.- Ser fatalista. Cuando algo malo me pasa, veo el lado mas oscuro de todo, para que ya en el drama completo, me de cuenta que he salido de peores. Le pongo mil trabas a todo, siempre le doy 1500 vueltas a las cosas, en lugar de hacerlas e ingueasumá a ver que pasa...
2.-Ser distraída. Se me va la onda, ¿qué le hago?. Vivo en otro mundo. Por lo tanto siempre pierdo todo, se me olvidan las cosas, me caigo, me pego, hago osos tooooodo el tiempo.
3.-Hablar tan fuerte, y hablar taanto. Tengo la voz super ronca, y super fuerte = la peor combinación. Siempre me callan, o hablo algo que no se suponía que oyeran y lo oyen. Y lo peor, hablo mucho. Tengo una necesidad asquerosa de comunicación inmediata. Es muy molesto.
4.-Ser desesperada. O impaciente, lo que prefieran. Es lo mismo. Si ya me quiero ir, si ya me aburrí de hacer algo, o quiero algo en ese instante, me desespero y entonces:

a) empiezo a hacer burradas e incoherencias, pierdo la razón y me disfrazo, río, lloro, bailo, canto..., cual bipolar.
b) Me pongo de mamona insoportable y pongo jeta, o peor, me duermo. ja!

5.-Ser una burra para la interacción social. No esperen que sepa qué contestar a filtreos, cumplidos, insinuaciones, porque soy malísima para eso. Las personas creen que me cagan porque siempre digo alguna estupidez, o que estoy cansada, o les tiro lo que estoy tomando encima... ja. No me caen mal si no saludo (leer el punto no. 2). Y el peor subtema de este punto:
5.1 -Odio ponerme rojísima. Basta con que alguien me parezca medianamente simpático y que me diga "Hola" para que mi color facial mute a un muy bonito magenta subido, y mi platica sea "Ahm... sí... este.... uhm... lo que decía era... ehm.. ya se me olvidó".

Amo:
1.- Ser suertuda. Cuando soy fatalista, siempre, siempre, siempre, la vida se encarga de callarme la boca. Me quejo mucho, pero al final del día, no debería tanto.
2.- Ser distraída. Pues sí, me da muchos momentos bochornosos, pero también horas y horas de sana diversión. Burlarme de mí misma es de lo más divertido. Además, sin eso no sería yo.

(El punto 3 sí lo cambio, porque de plano no hay nada bueno en ser gritón)

3.-Hacer burradas e incoherencias cuando me desespero. Es lo que me hace un personaje. Si yo pudiera, tendría muchas botargas y siempre saldría a la calle con una distinta. Ponerme a graznar como pato o armar figuritas de papel, o bailar cantando tonaditas, o... o...
4.-Ser una burra para la interacción social. Porque eso hace que todavía conserve un muy alto grado de inocencia que me permite creer que todavía hay buenas personas allá afuera y que se puede confiar en ellas aún.
5.-Mi sarcasmo y mi sentido del humor, muy muy negro. (Y en general todo mi sentido del humor). Entre más irónico el comentario, mayor número de risas. Y soy re simple, así que me río de casi todo, mucho, y además tengo el increíble don de hacer reír a la gente con mis idioteces... Sí... amo hacer reír.

Entonces, en resumen, todo lo malo siempre tiene un lado bueno,
¿No creen?

sábado, 16 de mayo de 2009

Actualización del post de acá abajito...

Me llegó un mail donde me recordaron que en el post del soundtrack de mi vida me faltó una canción muy importante, bueno en realidad dos (de la otra me acordé después de la primera), que representan una larga y buena etapa, donde aprendí que las mejores cosas de la vida llegan sin buscarlas.

Por mi parte yo sigo en las misma situación. Odio haber tenido que dar momentos difíciles y/o dolorosos a cambio de una busqueda personal en donde ni sé que estoy buscando, odio más que sea a alguien que se le quiere tanto. Lo único que tengo es agradecimiento a tanto tiempo, paciencia, buenos ratos, risas, abrazos, consuelo... y la petición de que ojalá no perdamos la madurez con la que hemos manejado las cosas y que el hacer las cosas bien como hasta ahora tenga su recompensa. Según yo la recompensa es que de éste modo no nos vamos a perder nunca.

E igual que lo que el mail decía, igual, tal cual, siento yo. Éstas dos rolas hablan más y mejor que cualquier cosa que yo pudiera decir, y representan esos 4 años. Cada vez que las escucho no puedo evitar emitir una sonrisita, recordarte y recordar todo ese tiempo. Neta, sólo tengo agradecimiento y mucho cariño, gracias por entenderme o al menos tratar de hacerlo. Espero que ambos encontremos lo que buscamos.

Always for you - The Album Leaf




Desde qué - Liquits



... No hace falta decir nombres, a quien va dirigido este post sabe que hablo de él. Y quienes me conocen bien saben de quien hablo...

martes, 12 de mayo de 2009

El soundtrack de mi vida

(Intenté resumir lo más que pude, pero es complicadísimo habiendo tanto material)

La música es sin duda, un detonador infinito e inmediato de estímulos cerebrales para cualquier ser humano. Es la primera nota que te lleva volando en una máquina del tiempo años atrás, a sensaciones, a emociones, a lugares y momentos y olores y personas y colores y, y, y... Es un fotoalbum del disco duro en la cabeza de cada persona, que puedes abrir cuando quieras, o cuando involuntariamente te topas con los acordes de una guitarra que lleva el mismo nombre de la pestaña del folder en ese archivero mental, y dentro del cual encuentras ese set de fotos que parecen nunca envejecer.

Luego entonces, cada quien ha hecho su soundtrack a base de recuerdos. El mío empieza con la imagen de mi misma, bien chiquita, cantando a todo pulmón Calendario de amor de la Onda Vaselina, por ahí de segundo o tercero de primaria, con cualquier cosa que simulara un micrófono en la sala de mi casa. Fue el primer CD que me regalaron mis papás, me sabía la letras de todas las canciones del disco, y soñaba despierta con que yo formaba parte del grupito ese. ¡ooops! lo dije.

Antes de los CD's, el único cassette del que puedo reclamar propiedad fue Thriller de Michael Jackson. Es de los pocos fenómenos de los cuales me puedo declarar, o me declaré alguna vez fan. Represeta toda mi primaria. Lo conocí cuando alguna vez mi papá sacó justo ese cassette que después me adueñé, seguro durante algún trayecto en el coche. Escuché Billy Jean y ahí quedó... a mis 7 años. Entonces me dediqué a recolectar todos los discos, llevarlos a la escuela, hice que a todas mis amigas (iba en escuela de puras niñas) les gustara, y nos dedicamos a buscar cuanta cosa salía de él. El VHS de los videos del disco de Dangerous me lo sabía de memoria, con coreografía y toda la cosa.

Mi primer concierto, por ende, fue el de Jackson en el Azteca, en noviembre del 93 . De ese día me acuerdo como si lo hubiera grabado con papel calca. Salí de la escuela, pasaron por mí mis papás, me llevaron a comer a un restaurante que le gustaba mucho a mi papá, cerca del estadio. No podía dejar de presumirle a cuanto ente se me acercara que a mis miserables 8 años iba a ver a Michael Jackson... "¿Me trae una sopa de tortilla, por favor?, pero no se tarde porque vamos a ir a ver el concierto de Michael Jackson" (Supongo que esa manía nunca se me quitó). El estar en las plateas del superestadio que conocía perfecto por los partidos que me chuté ahí, viendo el globo gigante alrededor del cual salían los chavitos cantando Whe are the world es de las imágenes perpetuas en mi cabeza.

El primer video que me dejó hipnotizada es una pelea la cual declaro empate. El primer ganador surgió cuando, cambiándole a la tele, descrubí MTV y sonaba Fairground de Simply Red, del cual me bastaron 10 segundos para que el ritmín pegajoso se me quedara, y la imágen de la montaña rusa (sólo por ser una montaña rusa, y yo ser adicta a ellas) me embobaran. Ese disco se lo pedí a Santa Claus. Años después me enteré que mis papás se la vieron negras para encontrar el mentado disco de un grupo que ni siquiera sabían que existía. El segundo acreedor del empate sería Las Flores de Café Tacvba. Para ese entonces, yo ya era televidente cautiva de los canales de videos. Lo ví/oí en telehit (¡que asco!) y ni le estaba poniendo atención a la tele, seguro jugaba gameboy. Y de repente la melódica, y de repente, los colores... ¡PUM!, mirada a la tele inmediata. Después la letra... y de ahí me comí a Cafeta y me acercó a uno de los pocos grupos que me han puesto la piel chinita en un concierto. Ni imaginaba que el RE (de los mejores discos que el rock en español ha visto en su historia), sería pieza fundamental en la universidad, que estaría en cada fiesta, junto con los Fabulosos, y que cada vez que lo escuchara de ahí en adelante no podría evitar que me regrese a la casa de Jaime, y toda la bola de chacales hambrientos de 4to y 5to trimestre saqueando su despensa y haciendo tacos de cecina con aguacate. (Nos los cobró después, jamás lo pagamos jaja).

A los Fabulosos por cierto, los conocí cuando mi compañero de cabina en el radio de la prepa llevó el cover de Strawberryfields forever, para recordar el aniversario luctuoso de John Lennon. Ahí me encantaron, y hasta la fecha, los Fabulosos estan en tantas anécdotas, que necesitan post para ellos solos. Además me recuerda que mi compañerito de cabina me en-can-ta-ba, y resultó ser gay. Debí imaginármelo si era el protagónico en teatro musical. Strawberryfields sigue siendo mi favorita de ellos.

El ¿Dónde Jugarán las niñas? de Molotov, en mi archivero representa la primera vez que en secundaria te querias sentir "rebelde", cuando metias los New Mix y los Caribe Cooler de contrabando en las fiestas de la secundaria, donde todavía los papás estaban de chaperones, y dónde me empezaban a gustar los niños. (Ufff quién iba a decir que cuando estuvieran más creciditos me iban a gustar taaanto, jeje).

Hombres G de hecho es la representación de esa etapa. Los conocí en un campamento a la playa en Playa Paraíso, imágen común de varios pubertos disque bohemios donde alguien sacaba su guitarra alrededor de la fogata. Fue con la clásica, Te Quiero. Cuando regresé a la escuela coincidió con la entrada a mi escuela del primer inútil que me gustó en la vida, un idiotilla que anduvo con medio salón (Acababan de hacer mixta la escuela, entonces había 6 hombres y 35 mujeres... el paraíso del adolescente promedio), el cual era super fan de Hombres G y me cantaba Venezia.. y yo derretía. Con eso bastó para comprarme un disco, tras otro, tras otro, y para años después ir a los dos conciertos en el Auditorio Nacional, por pura nostalgia, y ya con otro noviecín.

A ese otro noviecín con el cual fui a ese concierto, le puedo agradecer pocas y contadas cosas. Las más sobresalientes serían conocer Europa, y el Parachutes de Coldplay. Ese muchacho tenía un gusto musical agridulce, se sentía super malo y rocker (weeeeeeeeeey!) y cuando le regalaron el Parachutes, ni lo peló. Me lo regaló, con todo y celofan un día que indagaba en sus discos. No lo abrí (me cagaba yellow), hasta el día que me dijo que me dejaba por irse a vivir a España. Nunca sabrá que ese día, llorando en mi casa, abrí uno de los discos que me cambiaría la vida. Al contrario de lo que podria esperar cualquiera, escuchar Shiver, me levantó de inmediato de la tristeza, y ocupó el lugar de mi canción favorita.

En ese viaje a Europa, conocí a los Red Hot. (tarde, muuuy tarde). Fortune Faded, con la Torre Eiffel de fondo, en un video de un hotel de algún lugar de Paris, bastó para que juntara toda la discografía y me volviera muy fan. Son de mis grupos favoritos ahora. Y esa canción, es el himno de ese viaje, de hecho me acuerdo que en el sonido del avión de regreso, ese que escuchas en los audífonos que te dan, la volví a escuchar como dos veces y con eso se coronó.

A Radiohead lo conocí en el laboratorio de química de la prepa, Alma me prestó el Pablo Honey, y los redescubrí con Just, cuando alguien (no me acuerdo quien la neta) me dijo que estaba grabada con 4 guitarras, y me obsesioné. Y de ahí en adelante siempre han tenido palabras exactas para cada momento.

Beirut salió de depurar la lista de reproducción de todas aquellas veces que no pude dormir por tener entrega al día siguiente. Oír a Beirut me sabe a todos y cada uno de los sueños que tengo por cumplir, los cuales usualmente descubro estando despierta. Oírlo me sabe la primera vez que entendí quién soy yo y me acepté tal cual. Yo soy lo mismo a como suena Beirut. Postcards from Italy es mi parte soñadora, y Nantes, es mi parte realista, me sabe a mis tardes sola en mi depa.

En esa misma lista también estaba, junto a Beirut, Sin documentos de Los Rodriguez, Calamaro, Jeff Buckley, Sigur Ros, Tindersticks, Queen of the stone age, Soundgarden y Depeche Mode... Todo lo anterior, lo meto en la licuadora y como resultado tengo mis noches interminables en casa de Eder, trabajando contra reloj llenos de pinceles y goaches, para poder entregar a tiempo el cuento de la clase de Dibujo. (Y cultura músical, sin duda es de lo que más le aprendí ahí).

Y asi hay miles de recuerdos-asociaciones musicales. Ya más para acá, he agregado cosas nuevas, y rescatado otras, y a veces me sorprende como canciones que marcaron algo regresan para conectarse con otra cosa.

Entre los más recientes agregados a mi soundtrack tengo Kids de MGMT y un beso perfecto en la puerta de mi casa, La maldita primavera de Yuri y las eternas tardes de sábado en el trabajo, con Chepe cantándola, Mediocre de Ximena Sariñana y una tarde de chelas y pasta en mi casa que me hizo identificarme con la letra, y los Killers....

Ahh... algo extraño pasa con los Killers, pero se han empeñado en estar presentes durante todas y cada una de las cuatro o cinco veces que he tocado la carretera este año, siempre salen, bien casuales. La última, este regreso de la playita, con el Hot Fuss dos veces (que mejor forma de cerrar tan buenas vacaciones). Por consiguiente quedan asociados, según la canción, a cada chiquiviaje que he hecho este 2009... Tal vez sea una señal de que ya es hora de verlos en vivo...

En fin... nunca se termina... a ver que otra cosa aporta este año para recordar tarareándo.

(Omití, por respeto a mi misma, una horrible etapa de cierto grupo pop musical mexicano, nefasto, que me pegó con todo. Aquél lector que se atreva a hablar de ella en algún comment, perdera mi amistad para siempre! jaja... He dicho!)

miércoles, 29 de abril de 2009

Ayer me regañó el Rey Conejo...

Ayer, unas horas después de postear ¿A qué le tienen miedo?, recibí una llamada a la extensión que comparto con Eloir, proveniente de la recepción del periódico. Tenía que bajar, porque unos tipos "peludos y vestidos muy formales" (así me dijo el de recepción) me habían dejado una carta.

Ya bajé, regresé a mi lugar y vi con sorpresa que era una carta con sello dorado fundido. La abrí y mi sorpresa se duplicó al ver de quién se trataba. No lo podía creer, leanla y continúo con mi relato.


Para aquellos que no lo ubican, el Conejo Rey o Rey Conejo (Ni él sabe como prefiere que le digan, aunque se enoje), apareció por primera vez por el mes de enero. Se auto declaró Rey y dueño absoluto de Maferilandia y todo lo que derive de ahí, y no conforme con ello, me organizó mi fiesta de cumpleaños y les ordenó (haganme ustedes el mentado favor) a todos los contactos de mi facebook que asistieran. Aquí el comunicado que mandó aquella vez.


Se me hizo bien buen pedo, y va, respeté sus decisiones. Es más, hasta se hizo de algunos fans en el face. Pero hoy tristemente me doy cuenta con su carta, que no esta feliz, y eso me asusta de sobremanera, se escucha muy molesto y algo loco. Seguí entonces su primera indicación, y le dí su justo valor en mi blog (ya cambié el banner, ¿vieron?). Pero sobre su segunda indicación estaba bastante inquieta, así que me comuniqué con él. Ésta fue la conversación:

Mfr: Hola Sr. Rey! ¿Cómo te va? ¿Que tal tus vacaciones?

RC
: Ni te trates de hacer la amistosita conmigo, que ni te sale bien. Y háblame de usted, que falta de respeto. Hay clases.

Mfr: Disculpe, Rey Conejo. El motivo de mi llamada, de hecho, es para mostrarle mi respeto pidiéndole disculpas, jamás quise ofenderlo.

RC: Pues lo hiciste. ¿Qué es eso de Lémur, niñita? No mames. Si éste es un reinado de conejos, con colita de algodón, ¿de dónde carajos sacaste al Lémur?

Mfr: ...pues no sé si se fijó que se equivocó en su carta, no es "El rincón del Lémur", es "En el extraño mundo del Lémur"...

RC: Me importa un soberano rábano, escuincla, sigue siendo algo de un Lémur.

Mfr: Sr. Rey Conejo, no hay necesidad de las palabras altisonantes. Todos aquí estamos chupando tranquilos. Pensé en el Lémur, porque me parezco a uno, tienen ojos muy grandes. Sólo eso. Además, ya cambié el nombre del blog a petición suya.

RC: Vaya... ya estamos progresando. Ahora, por mí puedes escribir lo que te venga en gana, e incluso, morir de influenza fulminante mañana mismo si quieres. Pero yo no voy a permitir que sigas alimentando el pánico de masas, asi que pones mis indicaciones en éste mismo instante, por favor. Como dijo Ebrad, EN MI REINO NO VOY A PERMITIR LA INFLUENZA!! JAMÁS!. Así que optaré por informar a mis súbditos. Ya tu, por mí, autoescúpete con saliva influenzada la cara.

Mfr: Sr. Rey Conejo, de verdad, entiendo su enojo, pero por favor, no me hable así, me duele oirlo decir esas cosas tan horribles....

RC: beep... beep... beep...

Hmmm... me colgó. No está enojado, lo que le sigue. Yo mientras tanto, y aunque se enoje más el Conejo Rey, no voy a negar mi otro post, esta cabrón esto del bicho, pero con sus debidas precauciones no creo que pase nada. Mientras, creo que al Rey ya lo perdimos (¿Se habrá vuelto loco en el Caribe o sólo estara hostíl?). Les dejo el comunicado del Conejo Rey, para que no me vaya a reclamar.